¿Cómo ayudamos a los niños a tener confianza en sus capacidades musicales?
El proceso de aprendizaje musical puede ser muy desafiante. Es importante que todos los que acompañan a los chicos (padres y profesores) les demos nuestro apoyo para fomentar su autoestima y confianza, ayudándoles a descubrir y desarrollar su potencial. En este artículo, reflexionaremos sobre posibles estrategias.
1- Felicitarlos por su perseverancia
Es muy importante reconocer y celebrar el empeño que los chicos ponen en su práctica musical, incluso cuando los resultados no son “perfectos”. Podemos destacar su dedicación, progreso y perseverancia usando frases como: “qué bueno que estuviste practicando”, “me encanta cómo trabajaste para mejorar esa melodía”, “de a poquito te sale cada vez mejor”, “tu perseverancia es admirable”.
Este tipo de frases favorece que se sientan en confianza y los motiva para seguir practicando.
2. Crear un ambiente de apoyo y libre de juicios
Para que los chicos se sientan cómodos explorando su talento musical, es esencial crear un espacio seguro y libre de críticas negativas. Obviamente, los profesores necesitamos señalarles en qué se equivocan, para poder ayudarlos a superarse, pero los ayuda mucho que les recordemos con frecuencia que equivocarse es parte del proceso de aprendizaje. Si logramos crear un ambiente positivo, les permitimos sentirse seguros para expresarse sin miedo al fracaso.
3. Establecer metas realistas y alcanzables
Definir objetivos claros y realistas es clave para mantener la motivación. A veces los chicos se entusiasman con una pieza compleja para ellos y quieren dominarla en una semana.
Cuando es así, podemos ayudarlos a establecer metas más pequeñas, como aprender una pequeña parte de la pieza musical. Al alcanzar estos objetivos, los chicos experimentan una sensación de logro que refuerza su autoestima y los anima.
4. Permitirles algunas elecciones
Un excelente recurso para los profesores es darles a elegir entre un pequeño grupo de piezas. Por ejemplo: sé que el próximo paso de un alumno sería aprender y practicar tal determinada cosa, puedo elegir varias piezas apropiadas al caso, mostrárselas (tocando o cantando el docente) y darles a elegir. Para la percepción de los chicos es muy diferente escuchar: “esta es la próxima pieza que tienes que estudiar”, que “vas a aprender tal cosa, puedes aprenderlo con una de estas tres piezas; te pido que las escuches y elijas una de ellas”. Si las piezas tienen diferentes estilos, es mejor.
Cuando les presentamos las cosas de esta manera, dejan de sentir el estudio como una obligación, porque se dan cuenta de que están involucrados en la decisión, sienten que sus opiniones y gustos son importantes y que pueden tener cierta autonomía.
5. Invitarlos a mostrar lo que aprendieron
Muchísimos niños que disfrutan de aprender un instrumento musical se sienten intimidados a la hora de mostrarse frente a otros. Es muy importante que se acostumbren de a poco a compartir su música con los demás, tocando por ejemplo frente a un pequeño grupo familiar, o grabando un video para enviárselo a algún pariente cercano.
En estas ocasiones es muy útil darles una retroalimentación positiva, felicitarlos por animarse a mostrar lo que estuvieron aprendiendo (independientemente de cómo hayan tocado). De esta manera, los chicos aprenden a gestionar sus nervios de a poco y se van sintiendo más en confianza y cómodos con la situación de tocar en público.
Continuaremos reflexionando sobre estos temas.
Mariana A. Cabal





