Miedo escénico en niños y cómo ayudarlos
Continuación
Visualización
Muchísimos artistas (y también deportistas) utilizan técnicas de visualización para mejorar su rendimiento y para sentir más confianza. ¿Por qué no enseñarles algunas a los chicos?
En general, las reciben muy bien, les resultan divertidas y ¡dan muy buen resultado!
Podemos enseñarles a usar su imaginación para calmar el cuerpo y la mente antes de una presentación. Por ejemplo, practicar primero respiraciones lentas, con una mano en el pecho y otra en el abdomen, para ayudarlos a que puedan regular la ansiedad. Y luego invitarlos a cerrar los ojos y visualizarse en el escenario, tocando muy tranquilos y concentrados, disfrutando de la música.
Igual que a los adultos, las imágenes positivas crean en los chicos una predisposición emocional favorable.
Fomentar una mentalidad de proceso, más que de perfección
Uno de los mayores detonantes del miedo escénico es el temor a equivocarse, a no alcanzar una ejecución impecable. Los chicos necesitan que les recordemos, una y otra vez, que tocar bien no significa tocar perfecto.
Es importante explicarles que los errores forman parte intrínseca del aprendizaje, una etapa fundamental en el desarrollo de cualquier habilidad, que el aprendizaje verdadero es siempre un proceso de construcción gradual. También, que les hagamos ver que incluso los músicos más reconocidos y experimentados cometen errores en sus interpretaciones.
Antes de una presentación en público, podemos decirles: «Lo importante ahora, no es que lo hagas totalmente perfecto, sino que lo disfrutes». Frases como esta les alivia la presión y les da confianza.
En otras palabras, no es lo mismo cultivar el amor por la música que el miedo a fallar. Cuando los chicos comprenden esto, su aprendizaje musical se torna una experiencia llena de satisfacción, de autodescubrimiento, un viaje de crecimiento personal.
Hasta la próxima entrada,
Mariana A. Cabal





